Lo mejor: ver al auditorio en pie aplaudiendo a Kathryn Bigelow, primera mujer en 82 años que gana el premio como Mejor Directora.
Lo peor: la forma de entregar el Oscar a la Mejor Película, sin nombrar a los candidatos y sin esperar a que Bigelow volviese a su sitio.
Lo más tranquilizador: que los torturados por la Barceló sean este año los oyentes de la SER y no los espectadores de Canal+.
Lo más absurdo: tener dos enviados especiales en LA y centrarse en los nominados hispanohablantes (en lugar de en los favoritos).
Lo más sorprendente: que Jennifer López haya acertado con el vestuario.
Lo más difícil de pronunciar: el nombre de la protagonista de “Precious”, Gabourey Sidibe.
Lo más incorrecto: llamar gorda de siete formas diferentes a una de las nominadas (la más llamativa, “se muestra en toda su humanidad”) en apenas treinta segundos.
Lo más evidente: que Neil Patrick Harris no es Hugh Jackman.
Lo más estratégico: la colocación de Bigelow y Cameron, uno detrás del otro.
Lo más gris: George Clooney, sin peinarse y sin sonreír.
Lo más original: las entrevistas a los nominados a Mejor Película de Animación.
Lo más absurdo: sacar la entrega (física) del Oscar Honorífico de la ceremonia (con la excusa de ganar tiempo) y dar entrada a la chiquillería made in Disney.
Lo más divertido: Baldwin y Martin poniéndose gafas 3D para mirar a James Cameron.
Lo más emotivo: el homenaje a John Hughes.
Lo más disparatado: el asombroso parecido entre Macaulay Culkin y Tilda Swinton.
Lo más ¿incorrecto?: Ben Stiller vestido de na’vi cuando a Sacha Baron Cohen no le dejaron.
Lo más molesto: la música de la orquesta interrumpiendo los discursos sólo en las llamadas categorías menores.
Lo más rebelde: las múltiples dedicatorias a familiares y amigos por parte de los vencedores, pese a estar expresamente prohibidas.
Lo más inesperado: la victoria de “Precious” como Mejor Guión Adaptado.
Lo más acertado: volver a apostar por la música en directo como acompañamiento para el repaso a los fallecidos en el último año.
Lo más tonto/cargante: Manuela Velasco como conductora de la retransmisión.
Lo más especial: dejar la presentación de los candidatos a Mejor Actor y Mejor Actriz a cargo de actores que los conocen de verdad.
Lo más previsible: los cuatro ganadores en las categorías interpretativas, así como el Oscar para “Up” como Mejor Película de Animación.
Lo más de lo más: que Kathryn Bigelow se haya convertido en la primera mujer en ganar el Oscar como Mejor Directora con una película de bajo presupuesto sobre un tema incómodo y teniendo como principal rival al todopoderoso (y su ex marido) James Cameron.